Газета русской общины в Коста-Рике - Periódico de la comunidad rusa en Costa Rica

На этих страницах вы можете почитать много интересных и познавательных статей об этой замечательной маленькой стране - Коста-Рике - и о жизни здесь наших людей.

En estas páginas ustedes pueden leer muchos interesantes artículos sobre la gente rusa en Costa Rica y las noticias de Rusia.
Показаны сообщения с ярлыком Costa Rica. Показать все сообщения
Показаны сообщения с ярлыком Costa Rica. Показать все сообщения

среда, 21 мая 2014 г.

GAZETA 68. Mayo 2014. Artículo 1. Aniversario de la Gran Victoria

Foto: Elena Koroleva

El pasado 9 de mayo, compatriotas y costarricenses egresados de Rusia, como es  tradición, se reunieron en el parque Morazán de San José para celebrar el Día de la Victoria y depositar flores en  la placa conmemorativa instalada en 1975 por la Municipalidad de San José en honor a los héroes caídos en la lucha contra los nazi-fascistas durante la Segunda Guerra Mundial y en la placa instalada en honor al 70° aniversario de la batalla de Moscú instalada en 2011 por la delegación de la Duma de la Ciudad de Moscú.

Esta vez, el homenaje fue especialmente emocionante. A propuesta de nuestro compatriota el Dr. Sergey Krutkó, los presentes se unieron a la acción patriótica “Regimiento inmortal” que se ha realizado en las ciudades de Rusia.  Muchos sostenían en sus manos retratos de sus familiares que participaron en la Gran Guerra Patria.  El embajador de la Federación Rusa Alexander Dogádin inició el acto solemne.  Enfatizó el gran significado del desfile militar de este año en la Plaza Roja de Moscú y en Crimea ya que, según él, “Rusia ahora está forzada a demostrar a todo el mundo que tiene con qué defenderse”.  Hugo Cascante intervino de parte de los egresados de Rusia y dijo que el conocimiento de la historia del pueblo ruso y de su lucha por la libertad, enseñó a los estudiantes, qué es humanismo y solidaridad entre los pueblos.  Nuestra compatriota Dilbar Usmánova mostró las órdenes y medallas de su padre y relató en parte la participación de este en la Gran Guerra Patria y cómo uno de los galardones lo recibió aquí, en Costa Rica.  Iryna Borovyk - editora de la GAZETA RUSA- propuso honrar la memoria de todos los caídos en los campos de batalla y en los últimos acontecimientos en Ucrania, con un minuto de silencio.  Al final todos los presentes al unísono cantaron la canción “Tome tu capote y vamos para la casa” de la película “Desde el amanecer hasta el anochecer” del poeta B. Okudzhava y del compositor V. Levashov.

   El día siguiente, el 10 de mayo, en la Casa del Artista en San José fue inaugurada la exposición de fotografías de los años de la guerra organizada por la Fundación “Ciudades Hermanas” y tuvo lugar el concierto bajo la lema “Recordando la guerra, celebramos la paz!” con la participación del Teatro Ruso en Latinoamérica “Art-Balagán”.  Dentro el programa musical, muy oportunas fueron las poesías interpretadas por Marina Golubovich y Sergey Krutkó, las que unieron las memorias de la guerra con los acontecimientos del presente.  “Se me inundaron los ojos de lágrimas y se estremeció mi corazón! Así me sentí el pasado 10 de mayo, mientras disfrutaba del concierto debido a la celebración del Día de la Victoria de Rusia, en el Centro Cultural del Este en Guadalupe –contó Rebeca Medina, esposa de nuestro compatriota Svyatoslav Belov.- A pesar de no entender mucho el idioma ruso, con las introducciones en español que daban los artistas antes de cada canción, más la ayuda de Svyat, podía entender cada una de las canciones,  “la representación o actuación de los cantores también me ayudaron a comprender” expresó.  Lo que más me conmovió fue ver impresa la tristeza en los ojos de mi esposo, que a pesar de que se vino muy pequeño dejando atrás su patria, tiene muy presente todo lo vivido en esa Segunda Guerra Mundial, unido a las historias que le ha contado su abuelo, de cómo perdió a todos sus hermanos en esa conflicto; esos recuerdos movidos por la música enrojecieron sus ojos a punto de llorar y podía sentir su dolor…mucho dolor, se me hacía un nudo en la garganta de sólo pensar en todas las familias rotas, separadas por la guerra, por el dolor, viviendo un terrible infierno, momentos para jamás recordar. Mujeres esperando a sus esposos o novios al terminar la guerra, y saber que no estaban seguras si iban a regresar vivos… Madres esperando a sus hijos, hijos esperando a su padre… Mucho dolor! Un dolor incomparable, un dolor que no he vivido y espero nunca vivirlo”.  “Muchas gracias por tan cálida bienvenida y un concierto emocionante e interesante”, escribió Nina Vóronova al expresar su agradecimiento a los organizadores e intérpretes, Marta Rein, Dmitri Ordanski y Ustin Skripachov. 

 Foto: Rebeca Medina


Foto: Sergey Krutko


GAZETA 68. Mayo 2014. Artículo 2. La Musa Rusa canta de amor

Foto: Arcadi Ordanski

El concierto de la “Musa Rusa” se efectuó el pasado 26 de abril en el teatro Laurence Olivier y estuvo, como siempre, a sala llena.  El tema de la Musa esta vez fue muy emocionante y tierno: “amor, primavera y el vuelo creativo”!  Los organizadores de la actividad lograron atraer no solo a los participantes de siempre sino también algunos nuevos, los que aportaron sentimientos frescos al arte de los compatriotas. 

Con el afán de acercar los artistas a los espectadores y crear un ambiente “de la casa”, los organizadores de la Musa –Marta Rein y todos sus ayudantes en el teatro- habilitaron el escenario como un patio interior en una ciudad, donde los vecinos juegan naipe, discuten las últimas noticias, toman tragos, se pelean, hacen las paces, se enamoran y se casan.  En las paredes colgaron unos anuncios divertidos: “Vendo a precio cómodo”, “Se perdió un perro”, “Ayudamos a aliviar la goma” y el más chistoso, “Me entrego en buenas manos”; en una cuerda había ropa tendida, en la cerca maullaban los gatos y en la mesa estaba la anhelada botellita.  Además, para anunciar a los participantes del concierto, no se hablaba con voz clara sino a gritos ruidosos, ya que aquellos estaban –lo que se suponía- en los pisos superiores de los edificios alrededor.

Para abrir la velada, Marina Golubovich recitó su propio poema sobre la primavera, como siempre, muy sincero y conmovedor.  Dos Alexánderes –Lótarev y Gusachenko- intervinieron, cada uno con cancioncitas, interpretadas en vena irónica.  Pero Elena Polster, por su costumbre de educadora, reprendió a los jóvenes varones por su ligereza y dijo que el amor no es siempre un sentimiento muy alegre y cantó sobre aquel dos canciones tan tristes que al final se puso a llorar y toda la sala lloró con ella.  La interpretación de Artur Mitinyan fue excelente, de costumbre, su voz y su presentación tan noble, la letra de alta poesía, todo causó admiración de los espectadores y largos aplausos.  Y nuestro doctor poético Sergey Krutkó recitó su poesía dedicada a la mujer amada.

Las voces jóvenes de Inga Čulkstēna, Ekaterina Barýshnikova y Susanna González diversificaron la velada.  Y sus ritmos modernos eran favorables en comparación con nuestros cantos tradicionales.  Entre los participantes también destacamos a Igor Kuzakov quien vino de Canadá a Costa Rica en vacaciones.  Interpretó unas canciones típicas rusas con su voz sonora y en un estilo tan desenfadado-roquero, en combinación con su acompañamiento virtuoso en guitarra, que podemos decir sin duda alguna, ¡superó todos los estándares locales!

    Nuestra artista, organizadora, compositora y poeta Marta Rein preparó para este día una canción de su propia composición “Por los campos” en estilo de gitanos españoles y el invitado guitarrista costarricense Beto Campos le acompañó con su guitarra al mejor estilo flamenco.  ¡Su dúo tuvo un éxito rotundo!  Y en la clausura del concierto, como siempre, se presentó una canción a coro, la querida desde la infancia, la audaz “Viento alegre” de I. Dunayevsky de la película “Hijos del Capitán Grant”.  





GAZETA 68. Mayo 2014. Artículo 4. PERSONAJE DEL MES. Dilbar – siempre adelante


Dilbar Usmánova desde niña fue líder. Al principio, de su grupo escolar, luego en el colegio y en la universidad, después lo fue en su familia y más adelante, líder sindical ¡y de todos los scouts de Costa Rica!  Y siempre sigue siendo una mujer linda, dulce y cariñosa.

Mi vieja amiga Dilbar vive en la ciudad de Grecia, a 45 kilómetros de la capital.  Allá todo está cerca: su lugar de trabajo, las tiendas, los amigos y familiares.  Tiene una linda casa de cinco dormitorios, un esposo amado e hijos, un nieto, su diligente mamá viejita, dos perros y un gato.  Nos atendieron al mejor estilo ruso, con arepas y pasteles, natilla, mermelada y una copita de vino “por el Día de la Victoria”.

-  Dilbar, en el mitin dedicado al Día de la Victoria enseñaste los órdenes y medallas de tu padre.

-  Sí, de mi familia dos personas participaron en la Gran Guerra Patria.  El abuelo, Fedor Ivanovich Merkulov, no tuvo buena suerte, fue un sargento y pereció en la batalla en el año 1944 en el Istmo de Carelia Finés.  Y mi padre fue a la guerra en 1943 siendo muy joven ya que tenía apenas 16 años, pero mintió y dijo que tenía 18.  Así entró en el Segundo Frente Ucraniano, luchando por librar a Ucrania y Polonia de los nazi-fascistas y por la toma de Königsberg, así llegó hasta Berlín.  En la guerra, fue chofer manejando el carro del comandante del regimiento.  Después de una herida se recuperó y siguió unos cuantos años más en el servicio del Ejército Rojo en Ucrania del Oeste, limpiando Lvov de los banderovtsi.  Por sus méritos en combate, mi padre fue premiado con dos preseas: la “Orden de la Guerra Patria” y la “Orden de Gloria” y con 21 medallas de los cuales él consideraba de más valor la de “Por la Victoria sobre Alemania Fascista” y “por la Toma de Königsberg”.  Después de la guerra vivió muchos años más y falleció aquí, en Costa Rica.  En 1995 le otorgaron otra medalla más, “Por el 50° Aniversario de la Victoria”, entregada en la Embajada de Rusia.  Recuerdo que nos invitaron a todos a la ceremonia solemne y hasta enviaron una buseta para transportar nuestra gran familia.

Desde niña recuerdo los relatos de mi padre sobre los banderovtsi, temidos más que a los alemanes.  Una vez esos guerrilleros tomaron preso un comandante de compañía herido y lo crucificaron como a Cristo.  Y si atrapaban a los oficiales, los mataban y desmembraban, colgando sus partes en los árboles en el bosque.  Cuando hace poco empezaron los desórdenes en Ucrania, recordé estos relatos.  Parece que esta gente nunca cambia…

-  Dilya, su padre fue Tayiko…

-  Sí, como muchas personas de la Unión Soviética, soy una mezcla de diferentes nacionalidades.  Mi mamá es rusa, se llama Galina Fedorovna, y mi papá es tayiko, se llamaba Sharof Usmánov.  Nací en Tayikistán, en la ciudad de Penyikent, metrópoli muy antigua que fue fundada en el siglo 8.  Tengo dos hermanos mayores: Irina y Vladimir; de los tres, sólo a mí me dieron el nombre tayiko porque me parezco más a papá  que los otros.

-  ¿Y cómo resultó en Costa Rica?

-  Bueno, primero tengo que contar cómo llegué a Moscú.  Siempre fui una estudiante excelente, me gustaba hacer trabajo social, fui secretaria de la organización de KOMSOMOL (Partido Juvenil Comunista).  Tuve muy buen ejemplo: mi padre fue un comunista convencido y activista del sindicato, toda la vida luchaba por la justicia y contra la corrupción.  Después de graduarme del colegio participé en un concurso en el que a los ganadores se les otorgaban becas para ir a estudiar a otras ciudades del país  para obtener especialidades que no se impartían en las instituciones educativas locales.  Escogí la Universidad Pedagógica de Moscú V.I. Lenin en la especialidad de enseñanza especial.  Hice los exámenes de admisión en mi ciudad, obtuve notas excelentes, gané el concurso contra  tres personas que también pretendían un cupo y pude entrar a la universidad.  Fue en 1979.  Y en el primer año de mis estudios conocí a Carlos quien para ese entonces ya estaba en tercer año en la Universidad de Amistad de los Pueblos.  En la nuestra, donde casi solo había mujeres estudiando, vivía en una residencia estudiantil en el 8° piso, compartiendo habitación con dos cubanas.  Un día invitaron a sus amigos latinoamericanos.  En aquel entonces, yo era muy delgadita de pelo largo.  Carlos me vio y al principio pensó que era peruana o mexicana y me habló en español, y le contesté: “Ya ne ponimayu” (No entiendo).  Y le expliqué que era de Tayikistán.  Inmediatamente Carlos se enamoró de mí y dijo: “Esa es mi esposa”.  Y hasta ahora tenemos la misma relación como el primer día.  Mañana será nuestro 32° aniversario de bodas.  En el año 1983 nació nuestra primera hija, Lolita. “¿Se llama Dolores?” – me preguntaban los amigos. – No, es simplemente Lolita”.  Siempre me gustó este nombre.  Carlos terminó sus estudios y yo me quedé a seguir estudiando, llevé el bebé con mi mamá y cada medio año iba a visitarla.  Cuando me gradué de la universidad, me vine con ella a Costa Rica, en diciembre de 1986.

-  ¿Fue difícil instalarse al principio en otro país?

-  No, comencé a trabajar casi inmediatamente, apenas me vine.  Al principio vivíamos con mi suegra, aquí mismo, en Grecia, ya que mi esposo es de aquí.  Sus familiares nos trataban muy bien y todos los vecinos venían a ver a “la esposa rusa”.  En aquellos tiempos la gente no sabía nada de Rusia, y mucho menos de Tayikistán.  Recuerdo que un pequeño chico, un sobrinito de Carlos, me defendía diciendo: “¡Es rusa, pero es muy buena! No come chiquitos!”  Es que antes en las películas norteamericanas, siguiendo la política de la guerra fría, se mostraba que las personas rusas comían niños.  Y un pulpero de la vecindad, me preguntaba cómo comía yo: con un tenedor o con las manos.  “Comemos con tenedores, cucharas y cuchillos” – le explicaba.

En aquellos años, en Costa Rica no había maestros de enseñanza especial, por eso el Ministerio de Educación de una vez me dio trabajo.  Nuestra especialización tiene una parte importante de medicina, nos preparaban para trabajar con niños que padecían retraso mental y con diferentes desórdenes del habla.  Mi primer empleo fue en la escuela del MEP en la ciudad de Naranjo, y me dieron la tarea de trabajar con niños sordomudos.  Les enseñaba a emitir sonidos de habla y entender palabras por los movimientos de labios, y ellos me enseñaban a hablar con señas, porque yo no manejaba este método.  Al principio las amigas rusas que eran mis colegas, me ayudaban mucho con sus consejos.  Raya Bikkazákova me explicaba cómo enseñar correctamente la articulación de algunos sonidos de la lengua española.  En aquellos años ella vivía en San Ramón, cerca de Grecia, y yo le ayudaba a cuidar su pequeño hijo Andrey Amador, convertido ahora en un famoso ciclista, quien en aquel entonces tenía apenas un mes de nacido.  Al principio, yo no sabía nada en idioma español y los primeros días Carlos me acompañaba para ayudarme y traducir, pero después una compañera, una educadora llamada Soledad, dijo que me enseñaría y de verdad, comenzó -con gran paciencia- a enseñarme a hablar el idioma.  Al final del año, todos llegaron a quererme mucho, ¡hasta me hicieron una fiesta con mariachis!  Después trabajé tres años en una escuela especial en Grecia, pero allí tenía roces con la directora ya que ella estaba en contra de que yo, extranjera, enseñase a los niños costarricenses cómo hablar correctamente español.  No podía entender que el desarrollo de habla no depende del idioma sino de otros problemas neurológicos del niño.  Pero era inútil explicarle algo porque en realidad, estaba celosa ya que los padres de familia no la querían y a mí sí.  Por lo mismo, apenas tuve la propiedad, obtuve nombramiento en el Hospital Nacional de los Niños, en San José, aunque era muy lejos de la casa y viajaba todos los días en el bus.  En el Hospital, en el 5° piso, hay una escuelita especial e impartía clases en la cama del niño enfermo.  Allá tuve una gran variedad de casos y en tres años, obtuve una experiencia pedagógica invaluable.  Hasta me tocó ser “mamá canguro”, andar con niños prematuros en brazos para que sientan el contacto con el ser humano y comiencen a desarrollar sus órganos de sentidos.  A los niños más grandes, les tocaba el piano y ellos cantaban y bailaban, ¡allá me tocó de todo!  Después mi amor, Carlos, a pesar del todo, logró que me nombrasen a trabajar cerca de la casa.  Por pura casualidad supo que en la municipalidad de Grecia, se encontraba un documento firmado por mi antigua directora, con la petición de no nombrarme nunca para trabajar en esta ciudad.  ¡Estaba tan indignado!  Hizo una copia de este documento y presentó una queja ante la Sala Constitucional, la que reconoció mis derechos, e inmediatamente abrieron una plaza especial de terapeuta de lenguaje en la escuela Alfredo Gómez Zamora, sólo para mí.  Desde aquel entonces sigo trabajando allí, ya llevo 20 años.  A diferencia de otros terapeutas, no sólo doy clases individuales, sino también en grupos de 2 o 3 niños, a quienes junto dependiendo de su problema.  Entre mis alumnos hay muchos que padecen retraso en el desarrollo de habla debido a su retraso mental, autismo o síndrome de Asperger, muchos tienen dislalia (desorden de articulación) o problemas de la voz y disfemia.  Ahora tengo 65 estudiantes, además algunos que no obtienen cupo, están en lista de espera.  Y por el programa de estimulación temprana, también trabajo con niños de 3 años.

-  Dilya, háblanos de tu trabajo con los scouts.

-  Ah, también es una gran parte de mis actividades.  Desde mis años de estudiante trabajaba en vacaciones como guía en los campamentos de pioneros (organización infantil en la URSS), dos años viajaba con niños al Artek, centro de recreo para aquellos en Crimea, donde conocí a Irina Rodniná, famosa deportista soviética y entrenadora de patinaje artístico sobre hielo.  Apenas vine a Costa Rica quise saber si por acá había pioneros.  No los había, pero sí existían los scouts o exploradores, que son organizaciones similares. Cuando ya estaba trabajando como educadora, un día el director me pidió ayudar con la organización de una excursión escolar.  Carlos y yo nos entusiasmamos de una vez y en 1997 creamos en Grecia el grupo # 190 de scouts.  Nuestros mujercitas y varones andan juntos.  Voy con niños pequeños, de edades de los 7 a los 10 y medio años, donde Carlos va con los mayores.  En total, tenemos entre unos 60 o 70 niños repartidos en cuatro niveles por edad.  Con los pequeños, jugamos el cuento de R. Kipling “Mowgly”: yo soy Akela, otra guía es Bagheera y los niños son una manada de lobitos.  También aceptamos niños con necesidades especiales.  Una vez un niño invidente andaba con nosotros.  Y una de nuestras guías tiene el síndrome de Down.  Cada sábado hacemos reuniones para planear las siguientes caminatas; tenemos el campamento permanente Istarú, también vamos a excursiones por todo el país y hasta fuera de éste.  Hace poco fuimos a Guatemala.  En el 2007 fui elegida como Jefe Guía Nacional y de súbito, me tocó organizar la celebración del 100° aniversario del movimiento scout en Costa Rica!  Me han enviado a México para la Conferencia del Hemisferio.  También doy talleres y cursos.  En el Traspaso de Poderes hace poco, Carlos y yo presenciamos la ceremonia en el Estadio Nacional con un grupo de scouts.  Reconozco que ya estoy muy cansada, pero todavía sigo cargando con esa actividad.

-  ¿Cómo se acomodó su familia?

-  Nuestra familia ahora está compuesta por cinco personas,: mi madre, dos hijas , mi esposo y yo.  La hija menor, Victoria, nació en Costa Rica en 1988.  Es fotógrafa.  Y la mayor, Lolita, se graduó de psicóloga, ahora estamos tratando de equiparle la oficina.  Se casó y vive aparte, tiene un hijo de 10 años, nuestro amado nieto Mariano.

Pero, además de mi familia, todos mis familiares también se vinieron por acá.  Cuando en 1991 se desintegró la Unión Soviética, en todas las repúblicas comenzaron desórdenes sociales, y en Tayikistán se intensificó el crecimiento de nacionalismo, lo que llevó a la repulsa contra la gente rusa.  Nuestra familia sufría de insultos y maltratos.  Comenzó la desorganización y el hambre, los alimentos se repartían por tarjetas, al igual que en la guerra.  Le conté eso a Carlos y me contestó: traigámoslos a todos acá.  Toda la vida le estaré muy agradecida por este gesto.  En 1995 mis padres vendieron su casa, el apartamento, el carro, las alfombras, todo muy barato, realmente por unos cuantos cincos, así era la situación entonces.  Pero, ¡no era tan fácil hacerlo como decirlo, ya que eran 11 personas!  No nos alcanzaba el dinero para comprarles los boletos aéreos.  Y un día, por pura casualidad, Carlos coincidió con el Presidente de entonces José María Figueres, quien además era accionista de LACSA, y le contó que la situación en Tayikistán era muy tensa, que la vida de las personas estaba en peligro.  ¡Y Figueres nos regaló 11 pasajes de Cuba a Costa Rica!  Así se vinieron mis padres, mi hermano con su esposa y dos hijos, mi hermana con el esposo y dos hijos y además, la abuela de 88 años.  De una sola vez les dieron residencia permanente en el país.  Ahora ya todos se instalaron bien, mi hermana es profesora de francés y trabaja en el colegio, compraron una casa cerca de la nuestra. Mi hermano trabaja como guarda en un hotel en la playa y alquila una casa para su familia, y nuestra abuela murió a la edad de 95 años.  Mi padre también vivió hasta edad avanzada.  A todos mis familiares les gusta mucho vivir aquí.  “Aquí todo está cerca, todo el año el tiempo está caliente, - dice mi mamá. – Uno no tiene que hacer reservas de leña para el invierno”.  Como es costumbre rusa, ella prepara encurtidos de verduras y mermeladas de frutas, pero lo que le estoy más agradecida, es que ella le enseñó a hablar la lengua rusa a mis hijas y al nieto.  Todos los días les lee libros y cuenta cuentos.  Ella ya entiende muy bien el español, ve telenovelas y apunta las recetas de cocina.  Pero todavía no se decide a hablar mucho. 

-  Dilya, ya te queda poco para pensionarte.  ¿Qué vas a hacer después?

-  Descansar, viajar, hacer ejercicios en el gimnasio, pintar cuadros, pasear con los nietos.  También seguir trabajando con el sindicato, ya que hace poco me involucré en esa actividad.

-  Les deseo a ti y a tu gran familia todo lo mejor.  Y lo principal, una buena salud.  ¡Son unos héroes!







GAZETA 68. Mayo 2014. Artículo 6. San José, la capital de Costa Rica

Castillo del Moro

San José es el centro político, económico y social de Costa Rica, con una población de 300 mil habitantes y sumándole los suburbios y las ciudades satélites, con más de 2 millones.  La ciudad se encuentra, aproximadamente, en el centro del país, en la meseta central intermontañosa llamada el Valle Central, en una altitud de 1 300 metros sobre el nivel del mar. La distancia al Océano pacífico es de 80 km y al Mar Caribe, es del 160 km.  La ciudad fue fundada en el siglo 18 y se transformó en la capital a partir del año 1838.

San José es una ciudad europea, construida con planificación rectangular donde las avenidas van a lo largo del Istmo Centroamericano y las calles, transversalmente.  Como en todas las ciudades costarricenses, en el centro, sin falta se encuentra una iglesia (en este caso, la Catedral) y al frente, el Parque Central.  Además de la Catedral, en el centro de la capital se encuentran cuatro iglesias católicas antiguas construidas formando una cruz.  En San José hay seis parques, medianos y grandes, de los cuales el principal es La Sabana, que se encuentra en la parte oeste de la ciudad.  Los turistas también pueden visitar cinco museos, cuatro teatros y el Mercado Central lleno de tienditas con artesanía típica, sodas, refresquerías  y toda clase de ventas  El museo más interesante es el del Oro Precolombino que se encuentra debajo de la Plaza de la Cultura, en una edificación subterránea.

Como señalan los guías turísticos, en la arquitectura de San José se aprecia la influencia de no solo de la cultura española, sino también de la belga, italiana, francesa y alemana.  Las casas y edificios más bonitos se encuentran en los barrios Aranjuez, Amón, Otoya y Tournón, en la parte este de la ciudad.  El más bello de todos es el Castillo del Moro, construido en estilo mudéjar.

 Foto: Andrey Fedorov






GAZETA 68. Mayo 2014. Artículo 7. Asamblea de la asociación de los egresados de Rusia


El 11 de mayo los costarricenses egresados de Rusia celebraron la Asamblea de su Asociación Cívico Cultural Costarricense Rusa.  Fue invitado el Embajador de la Federación Rusa A.K. Dogadin quien informó sobre los acontecimientos en Ucrania.

Después del informe sobre el trabajo realizado en el año pasado y lectura de planes para el año en curso, los miembros de la Asociación eligieron su nueva Junta Directiva en la cual fueron electos : Miguel Ángel González Mora – Presidente; Marco Vinicio Alfaro Rodríguez – Vicepresidente; Zaida Jiménez Hidalgo – Secretaria; Emilia Fernández Herrera – Tesorera; Luis Carlos Sánchez Chacón – Fiscal; Arturo Brenes Gamboa, Rolando Segura Campos y Alexis Calderón Villalobos – Vocales.

   En la conclusión intervino la cónsul de Rusia Ekaterina Barýshnikova quien informó sobre los planes de cooperación económica entre Costa Rica y Rusia y también sobre las becas para estudiar en universidades de Rusia.  




понедельник, 5 мая 2014 г.

GAZETA 67. Abril 2014. Artículo 6. ¡En Costa Rica también es posible cultivar uvas!


“Cuando era niño, pocas veces pude comer uvas porque eran golosinas de los ricos.  Por eso toda mi vida, soñé con las uvas”.  Fabio Badilla y sus hermanos heredaron de su padre un pedacito de tierra a 30 km de San José.  Gran parte del terreno estaba sembrada de café.  “Pero en los últimos años, el café se convirtió en un cultivo poco provechoso –explica.- Los precios de venta son tan bajos que uno se muere de hambre”.

Chirraca se encuentra cerca de San Ignacio de Acosta y por un caminito montañoso se sube una cuesta empinada, se baja, y al llegar al letrero “Barrio Isabel” a mano izquierda, hay que doblar por camino de lastre por una bajada aún más pronunciadada, recorrer unos  2,5 km más, hasta toparse un portón con columnas de piedra.  Ahí se encuentra el ya popular viñedo “Espavey”.

“Gracias a muchos amigos que escriben en redes sociales y   cuentan de nosotros a todo el mundo, cada semana viene gente de todas las ciudades de Costa Rica y hasta del extranjero.  Por eso hemos construido este rancho y una cocina de leña para atender visitas.  Nos gusta cuando nos visitan”.  Cocinando el almuerzo la esposa de Fabio, Yorleny  vigila cuidadosamente también a su hija Fabiola de 5 años quien juega con el teléfono.  Y ahí mismo, al frente, ¡está la vid tan conocida! La uva es de la variedad “Isabela”, la misma que comí siendo niña en Lazarevskoye y donde  tuve que encaramarme en un árbol de cereza porque hasta ahí creció la cepa.  “Una vez por ahí se adentró un español; se sentó en medio del viñedo y dijo: “!Ya, estoy en mi casa, me quedo aquí para siempre!”, comenta Fabio sonriendo….Y es verdad, la uva, el cultivo antiquísimo de la humanidad, la fruta reina, tan buena para la salud, despierta sentimientos fuertes en muchas personas.

Desde  que vivo en Costa Rica siempre escucho que el clima tropical no sirve para cultivar uvas.   Sin embargo, en la finca de Fabio, las cepas crecen perfectamente bien.  Están como es debido, en filas rectas; los postes de madera y el alambre de acero soportan toda la estructura.  De las 4 hectáreas de tierra que están registrados como la propiedad de Iván, hermano de Fabio, el viñedo ocupa 1000 m2 y ahora tiene 500 plantas.  Hace diez años, cuando los hermanos decidieron intentar el  cultivo de  uvas, en el Instituto Nacional de Aprendizaje (INA) les regalaron 500 retoños, de los cuales sólo seis pegaron.  Los demás probablemente estaban contaminados con el hongo.  Todos las plantas que echaron raíces, resultaron ser de la variedad “Isabela”, así Fabio en la práctica estableció que esta variedad de uva negra sobrevive mejor en las condiciones locales.  También tienen algo de uva verde, pero, como dice él, no crece bien.  En el INA les dieron un pequeño curso y el profesor fue un chino de Taiwán, ya que en el país no había (tampoco ahora) especialistas en uvas.  De estas seis plantas,  se están multiplicando en todo el jardín y y así seguirán ya que el terreno lo permite.  La finca está situada en 1000 m sobre el nivel del mar, por eso la temperatura por las noches baja considerablemente, además, esta zona se caracteriza con un clima seco; todos esos factores son importantes.  Y un buen cuido, por supuesto.

En una gran cisterna, Fabio prepara un humus orgánico especial, mezcla tierra con lombrices y agrega boñiga de vaca, y a las lombrices, los alimenta con cáscaras de banano.  El abono es propio ya que esos hermanos tienen todo asegurado: Fabio posee otra pequeña finca donde tiene ganado.  Asevera que el invierno no es necesario en absoluto para la uva, y el riego sólo se ocupa en el periodo de maduración de las frutas.  Y además, recogen dos cosechas al año, en julio y en enero, cada vez de 500 cepas, obteniendo una tonelada de producto.  “La vid comienza a dar fruta a partir de los 2 años.  ¡La primera vez, dio tanta cosecha que no sabíamos qué hacer!  Por dicha, familiares y amigos nos ayudaron a recoger, y por eso les regalamos casi todo” – recuerda Fabio con emoción.  Hasta ahora siguen regalando mucha fruta, comparten su experiencia y ayudan a los vecinos que también quieren trabajar  la uva.  “Estamos ayudando a nuestra competencia, lo principal es que la gente decida cambiar el café por la uva, ya que alrededor, todavía hay mucha pobreza”.  Fabio asegura que la experiencia laboral de 10 años les armó de suficiente conocimiento y todos los problemas ya han sido superados.

Gran parte de cosecha se vende en forma fresca.  “¡Pero la “Isabela es ácida!” – digo con sorpresa, recordando nuestra vid en Lázorevskoye. - “No, ¡la nuestra es muy dulce!” – dice contento.  Algunos racimos llegan a pesar de 2 a 3 kg.  Y de la uva de condición inferior, se elabora vino. Este, dice Fabio, da más ganancia que la fruta fresca, pero todavía no han desarrollado su producción.  “Machacamos las frutas con las manos ya que todavía no tenemos equipo especial.  El vino tiene que reposar por lo menos 6 meses.  Hacemos la bebida en envases plásticos.  Queremos conseguir barriles de madera, pero en Costa Rica, no hay madera que sirva para eso y hay que traerla desde Nicaragua”.  El vino de marca “ESPAVEY” es natural, sin aditivos químicos y se elabora de materia prima orgánica.  De cada cosecha, se pueden lograr hasta 600 botellas.  La marca está en trámite de registro.  Es el primer vino de uva en Costa Rica, hasta ahora ninguna fábrica ha producido vino aquí.  “Cuando estábamos apenas comenzando –contó Fabio- pedimos un crédito en la sucursal local del banco.  Pero no querían ni escuchar sobre la uva, nos aseguraban que no era nuestra cultura y no podía crecer aquí.  Así que tuvimos que ser autosuficientes.  Y ahora, la uva nos da unos ₡ 3,5 millones por año”.  Ahora, acota, en el país ya hay más de 10 viñedos que se encuentran en diferentes zonas.  “Pero nadie invita a entrar a verlos y solo venden el producto, pero no te dejan pasar más allá de la cocina.  Y nosotros, al contrario, tratamos de hacer todo lo posible para popularizar la uva en el país”.

    Ahora, en abril, las cepas están descansando.  Pronto los hermanos comenzarán a podar la vid y plantar los almácigos en bolsitas especiales llenas de tierra fértil, para trasplantarlos después.  Es obvio que usan la misma técnica de plantar el café.  Tienen la organización muy precisa de trabajo, las bolsitas ya están listas, esperando en el borde del viñedo.  Cuando los almácigos echen raíces y broten las primeras hojas, los trasplantarán a la plantación.  “Hay que cuidar las plantitas jóvenes como niños pequeños, hasta que salgan buenas raíces”.  

   Con gusto hemos recibido la invitación de ver las otras partes de la finca.  Tienen allá aguacates, mandarinas, manzanas de agua, marañones, sin hablar de naranjas tradicionales.  Todo está muy limpio, bien cuidado, nada de malas hierbas ni monte, por la orilla del pendiente están trazados senderos cómodos y por todo lado sobresalen las llaves de agua.  Por todo eso, se nota que aquí se invierte un gran trabajo.  “¿Cuántas personas trabajan esta finca?” – “Sólo mi hermano y yo, y mi esposa por lo general ayuda en la cocina”.  Tampoco hemos visto casa de habitación alguna.  Fabio vive en Chirraca y su hermano, en San Ignacio, ya que además trabaja en un banco.  Con las manos llenas de frutas regaladas, salimos con desgana de este lugar tan maravilloso y nos despedimos de estas personas tan admirables y lindas, unos simples campesinos, que merecen todo el respeto por ser tan grandes trabajadores y personas tan humanas.  








пятница, 11 апреля 2014 г.

GAZETA 66. Marzo 2014. Artículo 7. Feria de Cebolla en Santa Ana


En el caliente mes de marzo, no solo los árboles están en flor sino también madura la cebolla.  El cantón cebollero más famoso de San José es Santa Ana.  En la tradicional Feria de Cebolla que dura una semana, este vegetal bueno para la salud se vende a $ 1 el kilo.  Aunque la feria en sí no es grande- solo ocupa una cuadra de la calle central de la ciudad-  presenta una gran abundancia de productos.  No es solo cebolla  dorada, roja y blanca, también cebollín fresco y en flor, sino también hay calabazas, manzanas de agua, mandarinas y plantas en macetas.  Y en el siguiente tramo de la calle, estaban vendedores de artesanía, adornos y otros artículos de bazar.
    Los compradores mayoristas vienen por cebolla en sus pick-ups, pero por lo general, la gente, como de costumbre, llega el domingo a la feria no sólo para comprar sino más bien para pasear.  Llegan  santaneños con toda la familia, llevando del brazo a sus ancianas abuelitas mientras pasean en coches a sus bebés.  El ojo se alegra al ver la limpieza y el orden, nada de borrachos, ni pleitos, todos están tranquilos y alegres.  Ahí mismo -bajo toldos-  hay cocinas ambulantes y se vende el tan querido por los costarricenses arroz “cantonés” (creación de los residentes chinos procedentes de Cantón que acertaron con los gustos locales), el inevitable chicharrón (carne de cerdo frito en su propia grasa), el que hay que envolver en tortillas de maíz y condimentar con limón ácido…. y para el café, hay dulces churros españoles.  Nada de bebidas alcohólicas, solo café, refrescos naturales y gaseosas.  Y por supuesto, no se puede prescindir de la ruidosa música alegre y por consiguiente, de los bailes.  Con el rápido ritmo de merengue, un grupito de señoras mayores están bailando para ver quien aguanta más tiempo, para ganarse un premio (no logré escuchar qué era lo que les prometieron); después interviene un grupo de baile folclórico con trajes nacionales.  Y en la cancha de fútbol, ahí mismo a la par, se está llevando a cabo un apasionante partido entre dos equipos de vecinos: con uniformes y árbitro, con todas las de ley.  ¡La Feria de Cebolla en Santa Ana es verdaderamente un reflejo de toda una vida cultural de Costa Rica! 





суббота, 22 марта 2014 г.

GAZETA 65. Febrero 2014. Artículo 2. Indígenas costarricenses declaman poesía de Púshkin en su propia lengua


A sugerencia del Museo de Literatura de Arkhánguelsk,  el famoso poema de Púshkin “Recuerdo un momento divino” será traducido a todos los idiomas del mundo.  El 18 y 19 de enero de este año, llegó el turno de Costa Rica.  La Embajada de la Federación Rusa junto con la Fundación “Ciudades Hermanas” organizó un viaje a la zona Caribeña del país donde viven los indígenas Bribri.  La delegación, compuesta por funcionarios de la embajada y algunos compatriotas que viven en Costa Rica, viajó durante largo tiempo en automóvil y en  bote hasta la región de Talamanca fronteriza con Panamá.  No sólo poesías sino también alimentos fueron llevados a sus pobladores.  En el sitio se realizó una ceremonia: el poema de Púshkin -escrito en el año 1825- fue traducido primero al idioma español y después al bribri y escrito en una linda tarjeta en dos copias: una se quedó en Talamanca y la otra fue enviada al museo de Arkhánguelsk.  De esta manera, dos culturas tan diferentes como la rusa y la indígena bibri costarricense, se encontraron y establecieron contacto gracias al arte universal de la poesía y el lenguaje del amor.  “La excursión resultó la etapa final de un gran trabajo preparativo –dijo Marta Khrzhanovskaya, vicepresidenta de la Fundación. –Es más, todavía no nos damos cuenta de todo el significado de este acontecimiento y posiblemente, este hecho histórico traerá consigo una continuación…”










GAZETA 65. Febrero 2014. Artículo 4. PERSONAJE DEL MES. Alexis Castro, la voz clara del Occidente


Alexis Castro es egresado de la Universidad Estatal de Leningrado (ahora – San Petersburgo), periodista, editor de “El Occidente”, periódico que abarca las regiones occidentales de la zona central de Costa Rica: Palmares, Naranjo, San Ramón, Grecia, Atenas y Zarcero. 
El objetivo principal de este es darles a los habitantes de estas regiones la información verídica y de calidad, unirlos con el resto de Costa Rica y reforzar la sociedad democrática.

Alexis Castro se graduó de la Universidad Estatal de Leningrado, en 1990 y se instaló en su ciudad natal, San Ramón.  De sus ventanas se abre una vista de lujo de las montañas y jardines de esta región montañosa.  San Ramón es una ciudad universitaria, de poetas, maestros, e intelectuales.

-  Alexis, cuando estábamos por comenzar a publicar la “Gazeta Rusa”, en aquel entonces llamada “U samovara”, hemos contado con usted y sus valiosos consejos  profesionales.  ¿Cuándo comenzó a publicar su periódico?

-  Me gradué de la Universidad Estatal de Leningrado (ahora San Petersburgo) en 1990 y en diciembre del 1994 comencé a publicar mi periódico “El Occidente”,   por lo que ya tiene 19 años.  Al principio fue muy difícil hacerse el camino en el mercado local, aunque una edición local como esta es sumamente útil para la gente, es un medio de información concentrado precisamente en las necesidades de nuestra zona, algo alejada de las ciudades más grandes del país.  Pero un periódico no es tan vital como el pan, por eso no todos están dispuestos a gastar ₡ 300.  También fue muy importante buscar publicidad comercial para el financiamiento del periódico y en los primeros años tuvimos que contratar dos personas asalariadas para este propósito.  Poco a poco levantamos la cabeza.  El periódico logró un gran éxito entre la población porque les daba una información verídica y consecuente, sin crónica policiaca escandalosa, sin llevar el temor a la gente, ni tampoco el “amarillismo”.  Era sumamente necesario crear un periódico como ese en San Ramón y alrededores porque nuestra zona es famosa por su gente intelectual; en el siglo 19 era zona de “exclusión”: aquí enviaban al destierro a personalidades non gratas para el gobierno, los que “pecaban” de puntos de vista no tradicionales o radicales.  Aún en 1883 aquí fue creado el primer periódico regional del país, “El Ramonense”.  Por eso el tema histórico es una rúbrica obligatoria en nuestro periódico.  En cada edición escribimos sobre algún representante destacado de nuestra y de otras ciudades de la zona.  En el trabajo tratamos de seguir el legado de Julián Volio, entonces  ministro de educación, quien en los años 60 del siglo 19 -debido a intrigas políticas -cayó en desgracia y se instaló en San Ramón donde se ocupó de enseñar  derecho.  En el 1961 le otorgaron el título póstumo de Benemérito de la Patria.   Ahora nuestro periódico se publica con 24 páginas con un tiraje de 7 000 copias y se distribuye por 150 puntos: bazares, pulperías, panaderías, talleres.  Para la distribución, contratamos cinco personas.

-  ¿Quién más entra en el grupo editorial?

-  Tenemos un grupo de 24 personas, aunque la mayoría son corresponsales colaboradores.  Sólo dos periodistas profesionales están en la nómina: Elizabeth Borelly y yo, en calidad del editor.  Gran variedad de personas nos escriben artículos: historiadores, abogados, escultores, sociólogos, educadores…

-  Alexis ¿y por qué usted decidió ser periodista?

-  Al principio estudiaba filosofía en la Universidad de Costa Rica.  Cuando se presentó la oportunidad de ir a estudiar en la Unión Soviética, me dieron la beca en la misma carrera, pero al terminar la facultad preparatoria, no quise irme a Belgorod, que era donde me iban a mandar, así que solicité el traslado en la dirección para la ciudad de Leningrado.  Con todo eso tuve que cambiar de carrera, pero no me arrepiento en absoluto.  En esa ciudad recibí una magnífica educación humanitaria, llegué a dominar la lengua rusa bastante bien y leí gran cantidad de literatura rusa y soviética.  Hasta ahora me gusta leer mucho y acabo de volver a leer Anna Karénina de León Tolstoi.  San Petersburgo es la capital cultural de Rusia.  Allá vive gente de muy alto nivel de educación y trabajan  los mejores profesores del país.  No pierdo contacto con mis amigos rusos.

-  Usted fue a San Petersburgo al Encuentro de los egresados en 2007…

-  Sí, fue un viaje inolvidable!  Encontrarme de nuevo en el “Alma Mater” después de 17 años, caminar por esos pasillos, entrar en las aulas y auditorios, sentarme en el mismo pupitre… ¡Me sentí de nuevo un jovencito de 20 años! Me reuní con los compañeros de la carrera, di vueltas por la ciudad.  Allá mismo me contactaron los cineastas de “Lennauchfilm” que tenían interés en Costa Rica y querían hacer una película sobre ésta.  Vinieron en el diciembre del mismo año.

- Me acuerdo muy bien que esta delegación fue encabezada por Alexey Khovanov, Jefe del Centro de Colaboración con los Países de América Latina de San Petersburgo.  Aquí firmó el acuerdo con Plutarco Hernández de crear la Asociación Promotora de Comercio, Turismo y Cultura Rusa-Costarricense.

-  Sí, me filmaron para una de las escenas de la película “Russkaya Costa Rica” (Costa Rica Rusa) cuyo tema principal fue la riqueza cultural y diferencias entre los habitantes de Costa Rica y Rusia y de otro lado, los valores universales que unen nuestros pueblos.  También acompañé al  grupo en la gira a La Fortuna, población que está al pie del volcán Arenal.  Les ayudé, con colaboración del Instituto Costarricense de Turismo, a encontrar hospedaje de precio cómodo y a visitar los lugares de interés de la zona, siendo el más importante de ellos el de las aguas termales.  Fue muy interesante y enriquecedor compartir un tiempo con los cineastas rusos.  Lamentablemente no pude viajar más con ellos ya que tenían un horario de trabajo muy intenso, y yo también estaba ocupado con mis quehaceres.  Después de que la película ya estaba lista pude verla, me encantó.  Como el grupo viajaba principalmente por zonas alejadas del país, mostraron más que nada una Costa Rica campesina, la población afrocaribeña de Limón y los indígenas en la frontera con Panamá.  Algunos de nuestros compatriotas estaban inconformes porque la atención principal no fue puesta en el típico costarricense blanco de la zona central del país.  Pero ya se han filmado muchas películas “típicas” como esas, por eso los petersburguenses decidieron mostrar algo más exótico e interesante para el espectador ruso.

- ¿Qué le parece más atractivo y más difícil en la profesión de periodista?

- Lo más interesante es poder servir a la comunidad, dejar un legado cultural en la historia.  Es un trabajo muy noble y gratificante porque podemos hablar de cosas importantes, analizar la realidad de la región, por medio de nuestros artículos participar en el desarrollo cultural de la población, fortalecer el pensamiento democrático y respeto por todos sin excepción representantes de estratos sociales, razas, religiones y orientación sexual.  Lo más difícil en nuestro trabajo es lograr información verídica, ya que la gente siempre tiende de contar sólo lo que le interesa y es de provecho.  Le cuentan a uno sólo la mitad de la verdad y a veces, una completa mentira.  Pero cuando uno comienza a cuestionarlos, “sacan las uñas” y tratan de manipular.  Nuestro periódico no pertenece a ninguna corriente política, ni religiosa y estamos abiertos a una gran variedad de opiniones y puntos de vista.  Los empresarios locales nos pagan por la publicidad comercial, pero no tenemos patrocinadores grandes a quienes debamos rendir cuentas, por eso estamos orgullosos de ser independientes.  Muchas veces el deseo de llevar información objetiva al lector prevalece ante todas las demás razones.  Es verdad que incide en el lado económico.  Ahora nuestro periódico no nos trae muchas ganancias y yo, el editor, tengo que hacer negocios por otro lado para poder mantener la familia.  Además, hace un año en la región apareció un periódico más que es de mal gusto, el que publica fotos  de mujeres escasas de ropa y nos hace la competencia.  Lamentablemente, entre la población siempre hay amantes de este tipo de ediciones…

-  ¿No han pensado en publicar su periódico sólo en Internet, como lo hicieron otros periódicos, por ejemplo “The Tico Times”?

-  Tenemos nuestro sitio: www.el-occidente.net , en verdad que me gustaría renovarlo y hacerlo más vistoso e interesante.  Pero la versión digital por el momento es accesorio para nosotros.  También he pensado en ampliar el temario del periódico, no limitarnos a sólo temas de la zona e introducir algo de los temas internacionales.  Por ejemplo ahora, cuando todo el mundo está preocupado por los acontecimientos en Ucrania.  Eso sería interesante para el lector.

-  Alexis, después de su viaje a Rusia usted escribió para nuestra Gazeta Rusa un artículo muy interesante: “Rusia, un país y dos puntos de vista”.  ¿No le gustaría colaborar de nuevo con algún material?  Por ejemplo, analizar los resultados de las elecciones presidenciales del abril futuro?

-  Está bien, pensaré en su proposición.  Creo que sería posible.  

Alexis Castro Carvajal en la reunión del Consejo Administrativo de "Coopemedios"