Газета русской общины в Коста-Рике - Periódico de la comunidad rusa en Costa Rica

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среда, 26 декабря 2012 г.

GAZETA # 52. Diciembre 2012. Artículo 3. PERSONAJE DEL MES. Francisco Piedra – hombre consagrado a la música



Francisco Piedra desde niño cantaba y tocaba instrumentos musicales.  Su sueño más anhelado era irse del país para perfeccionar su arte.  Estudiaba durante largos años,  primero en el Conservatorio de Castella, después en la Universidad de Costa Rica donde se especializó en la carrera de piano.  Al fin su sueño se hizo realidad: cuando tenía 18 años obtuvo una beca para estudiar en Rusia.  Estar en el Conservatorio de Moscú – era para mí como un sueño mágico, el colmo de mis deseos!”  Pero su nivel profesional no fue lo suficientemente alto, así que después de la facultad de preparatoria, lo mandaron primero al Instituto “Gnesin” donde estudió por 4 años, y después pudo entrar a la carrera principal en el Conservatorio; en total, pasó 10 años en Moscú estudiando.  En la actualidad, Francisco es el jefe de la Escuela de Música en la Universidad Estatal a Distancia (UNED).  Cree que el medio musical profesional en Costa Rica ahora ha subido de nivel considerablemente gracias a los egresados de Rusia y otros países.  Sin embargo, existen muchos problemas que precisa trabajar y resolver. 

Francisco Piedra a menudo llega a las actividades culturales en la embajada de Rusia en Costa Rica para embellecer los discursos oficiales con su maravillosa interpretación en el piano.  Es una persona tan simple y poco exigente que hasta cuando le ofrecen un instrumento desafinado, no reclama ni hace escándalo como sucede con otros artistas de alta nivel.  Y hace poco, en la celebración del Día de la Unidad Popular, ¡comenzó a tocar una pieza tan movida que todo el mundo se puso a bailar!

-  Francisco, ¿por qué decidió a ser músico, tal vez tenía algunas tradiciones familiares?

-  Sí, mi padre fue músico, tocaba el piano y otros instrumentos, enseñaba música, y mi madre cantaba.  En nuestra casa siempre ha habido un piano, y desde niño, me encantaba cantar.  Cuando llegaban visitas, mi madre siempre me pedía cantar para ellas unas canciones populares, y yo las interpretaba con gusto.  Mis hermanos mayores también tocaban instrumentos y cantaban.  Siempre me gustaba música y soñaba con  llegar a ser profesional por lo que antes de entrar a la escuela ya sabía  leer partituras y decidí que sería pianista.

-  ¿Usted recibió su educación primaria en el Conservatorio de  Castella?

-  Sí, pero al principio, estudiaba en una escuela común, donde  cantaba en el coro.  Entré al  Castella en el 7° grado.  El Conservatorio de  Castella es una de las escuelas más viejas y  únicas en Costa Rica, fundado en el año 1953.  Aunque tiene nombre de “conservatorio”, se aceptan niños a partir del primer grado para finalizar en el undécimo.  Además de materias académicas tradicionales, ahí estudian música, pintura, escultura, teatro y ballet.  La escuela tiene su orquesta y teatro propios. Cada mañana llega una gran cantidad de buses trayendo niños y niñas  de todas las ciudades y pueblos de la Meseta Central, donde permanecen  hasta bien entrada la tarde o sea que  tienen el día “prolongado”, además de pagar cuotas muy moderadas.  El alma y fundador del conservatorio, don Arnoldo Herrera, fue un músico de carrera y director de orquesta, quien durante más de 40 años inculcaba en sus alumnos el sentido de la belleza, la autodisciplina y el espíritu libre de la creatividad.  Durante todos esos años la escuela funcionaba como institución semi-privada. En el año 1996 don Arnoldo falleció y su hijo Sergio, también director de orquesta, intentó de seguir su obra.  Pero pronto comenzaron los problemas y la institución entró en crisis por lo que pasó a manos del estado.  Hasta ahora es la única escuela de este tipo en el país.  Allá estudié junto con Eddie Mora, y ambos nos graduamos el mismo año;  él es también egresado del Conservatorio de Moscú.

-  Sí, al Conservatorio de Castella lo llaman “el semillero de talentos”.  Muchos músicos, escultores, pintores y artistas famosos salieron de su seno.  ¿Y dónde usted estudió después?

-  Aún siendo estudiante del Castella comencé a asistir a cursos en la Universidad de Costa Rica y después de haberme graduado de secundaria entré a la escuela de música en la carrera de fortepiano, y ahí estudié durante dos años.  Pero siempre he tenido el sueño de viajar a algún lugar lejano y perfeccionar mi arte, ya que entendía que el nivel de la educación musical en Costa Rica en aquellos años era bastante bajo.  Además, tenía mucho deseo de viajar por el mundo, aprender diferentes idiomas ya que  siempre me han gustado, por lo que además del español, hablo ruso, inglés y francés.  Entonces, cuando tenía 18 años, recibí un mensaje en el que se comunicaba que me otorgaba una beca para estudiar en la Unión Soviética.  A pesar de ciertos prejuicios contra el sistema socialista, entendía muy bien que la educación musical en Rusia era excelente, y que muchos costarricenses se graduaron allá, por lo que  me sentí muy feliz e inspirado.  Cuando llegué a Moscú, Eddie Mora me recibió ya que se ha ido a la URSS un año antes que yo. 

-  ¿En qué año comenzó a estudiar en Moscú? Cómo era nuestro país en aquellos tiempos?

-  Llegué en 1984, cuando el jefe del gobierno era K. Chernenko, quien murió poco después  y en su lugar  llegó M. Gorbachov y así muy pronto comenzó la Perestroika.  Me tocó vivir en Rusia en los años de todos los cambios socioeconómicos, podría pasar un día entero contando sobre ello, pero creo que usted todo lo sabe mejor que yo.  Pero para los estudiantes, la crisis económica fue para bien porque el valor de dólar en el mercado negro crecía cada día y con un poco del dinero que nos enviaban nuestros padres, podíamos comprar ricas comidas,  visitar teatros y viajar por Rusia y otros países de Europa.  Aproveché esta oportunidad y durante las vacaciones visité Leningrado, Crimea, también fui a Finlandia, Checoslovaquia, Alemania, Suecia y Francia, adonde fui ¡cinco veces! Hasta di unos cuantos recitales allá en salas de conciertos.  Así aprendí el idioma francés.

-  ¿Y cómo sobrellevó el famoso “choque cultural” ya que los estudiantes extranjeros primero rechazan la comida, después se congelan, después sufren luchando por aprender la lengua rusa…?

-  No, para mí el choque más importante fue el nivel altísimo de exigencias que me hicieron en música.  En el Conservatorio de Moscú, todos eran mucho mejores que yo, unos “monstruos” virtuosos manejando tanto el instrumento como su nivel artístico, la profundidad de la impresión y expresión de sentimientos.  Lo que aprendí en Costa Rica, no llegaba ni a un uno por ciento de lo que me exigían en Moscú!  En el primer año más que nada estaba estudiando el idioma y conociendo el conservatorio, y después me mandaron a estudiar en el Colegio “Gnesin”, que es el segundo después del conservatorio centro de estudios musicales de Moscú, el cual también es muy antiguo y famoso.  Pero resultó que todos los campos en la residencia de estudiantes estaban ocupados, y entonces quisieron mandarme a estudiar a Leningrado.  Esto no me convenía… ¡quería quedarme en Moscú y solamente en Moscú!  Nadie pudo interceder por mí, no había ni mamá, ni papá, ni traductores a mi lado, así que me atreví y fui solo a la cita en el Ministerio de Cultura.  Aunque me moría de miedo, entré al despacho y con mi ruso incipiente (¡… apenas comenzaba un poco a comunicarme en este idioma!) le expresé a aquel alto funcionario qué era lo que quería.  Aquel se asombró al verme tan decidido, valiente y con tanto deseo de estudiar con mejores profesores.  Y yo estaba muy orgulloso de que, a pesar de mis posibilidades tan limitadas, pude defenderme.  A los días me comunicaron que había aparecido un campo en la residencia.  ¡Me puse tan feliz que salí y brincaba por la calle de Arbat como un canguro!  En el Colegio “Gnesin” estudié durante cuatro años, y ya después pude entrar al primer año de carrera en el Conservatorio.  Era muy difícil, pero hacía mis mejores esfuerzos, practicando todos los días muchas horas.  No todos los profesores fueron muy amables, me acuerdo que una profesora, cuando no le gustó mi interpretación, me aconsejó con sarcasmo regresar a mi país tropical y descansar allá bajo las palmeras para no sufrir tanto en la lejana Rusia y no hacer sufrir a los demás con mi interpretación tan repugnante…  Pero cuando ella se sentaba al instrumento, tocaba tan precioso que todos los resentimientos se me olvidaban… En total, pasé estudiando en Rusia diez años.  Después pude, con la ayuda de una amiga, alquilar un apartamento en pleno centro de Moscú, en la calle Gorki, al frente el Telégrafo Central.  Viví muy bien en Rusia, me alcanzaba el estipendio que nos pagaban mensualmente, a veces ganaba algo dando conciertos y clases, y cuando terminé mis estudios me traje un piano “Estonia” de media cola, en contenedor.

-  ¿Y dónde trabajó después de terminar los estudios?

-  Más que nada en la docencia.  Al principio daba clases en mi querido Conservatorio de Castella, y después impartí cursos en la Universidad de Costa Rica y en la Universidad Nacional.  Y desde el año 2001 estoy en propiedad a tiempo completo en la Universidad Estatal a Distancia (UNED).  Me nombraron director de la carrera de música y  trabajamos en el convenio con el Instituto Nacional de la Música (antigua Orquestra Sinfónica Juvenil).  Nuestros estudiantes cursan casi todas las materias a distancia, por internet, pero las clases de instrumento, por supuesto, deben recibir personalmente.  Los que viven lejos tienen que alquilar vivienda en San José, eso es la particularidad de nuestra carrera.  Entre los estudiantes también hay extranjeros de Salvador, Honduras y otros países.  Últimamente casi no tengo alumnos de piano, sólo los estudiantes de posgrado, tengo a mi cargo las asignaturas de Prácticas Dirigidas también conocidas como prácticas docentes, investigación para la elaboración de trabajos escritos y trabajos finales de graduación, además de la conducción de los conciertos de graduación.   He combinado la ejecución musical con la composición de obras para quinteto de maderas, compuse e instrumenté el himno de la UNED. También en tiempo libre me gusta escribir poesía la cual algún día quisiera musicalizar. Tengo piezas musicales (canciones) sobre poesías de Jorge Debravo y Virginia Gruter.   

-  ¿Cuáles son los logros y los problemas principales de la educación musical en Costa Rica que usted puede mencionar?

-  La educación musical en Costa Rica en los últimos años, es un medio muy exigente.  Los logros principales se han hecho gracias a la participación de muchos colegas quienes, igual que yo, nos hemos graduado en otros países.  Eddie Mora, Alexander Sklutovski y otros están subiendo considerablemente el nivel de maestría de interpretación.  Ahora los estudiantes tienen que enfrentar muchos retos, pero también tienen muchas oportunidades.  También existen muchas necesidades que impiden trabajar normalmente.   Lo que trate de teoría musical, no existe tal carrera en una sola universidad de aquí, tampoco hay investigaciones científicas.  No hay mucha coordinación entre escuelas musicales de diferentes universidades y colegios.  Tampoco hay planificación de largo alcance, y sin ello no podemos trazar nuestro trabajo para el futuro.  No hay música de cámara profesional, sólo grandes orquestras y coros; y los grupos pequeños de músicos están obligados a actuar en fiestas y actos culturales privados.  Lo que trate del piano, puedo señalar que hacen mucha falta pianistas para acompañar a otros instrumentistas, ya que toda la enseñanza por muchos años se ha enfocado en formar solistas, y esta área de trabajo resultó fuera de atención y desprestigiada. 

-  ¿Y cómo concertista, cuáles compositores le gustan más?

-  De siempre me gustan más los románticos: Chopin, Schubert, Liszt.  Pero en general, cualquier música me encanta, también jazz, hasta la música moderna.  Me interesa mucho la música rusa popular, el folklor, etc.  Me gustaría aprender y tocar más piezas y canciones diferentes.

-  Muchas gracias Francisco, por tan interesante relato.  ¡Espero que nos veamos más adelante, para cantar juntos canciones rusas!




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